Facebook
Twitter

 Nov   Dec 2019   Jan

MTWTFSS
   1
  2  3  4  5  6  7  8
  9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031 
SVTechie Behavioral Synthesis

Hazte socio del Ateneo
blog-literatura.jpg

Visitas Ateneo

mod_vvisit_counterHoy11
mod_vvisit_counterAyer1083
mod_vvisit_counterSemana3608
mod_vvisit_counterMes3737
mod_vvisit_counterTodas839375
Inicio arrow Audiovisuales arrow Cine Gastronómico
Cine Gastronómico PDF Imprimir E-Mail
2014
   lunes
24
NOV
  --:--H
Image
Presentación
Cine Gastronómico Del lunes 24 al sábado 29 - Horario: consultar la web oficial

4ª Edición del Festival Internacional de
Cine Gastronómico
Ciudad de La Laguna

http://www.cineescena.com

Organiza: Centrifuga, Producción Audiovisual y Gestión Cultural. Colabora: Sección de Audiovisuales.

Festival Internacional Cine Gastronómico

Quintín Alonso Méndez Quintín Alonso Méndez (Bajamar, Tenerife). Ha publicado los libros de poemas Anacronías (Bilbao, 1988) y Versos caídos (Ed. Aguere, 2011). 2º premio del Concurso de Cuentos de CajaCanarias, con El aire del norte (1990) y Primer premio de Cuentos Ciudad de S/C de Tenerife, con El inventor de destinos (1994). Novelas, Las dos islas verdes (Nuevas escrituras, 1992), Una gota de lluvia (Ed. Benchomo, 1995), y en la Ed. Baile del Sol, el relato Sol de noches (1998), relato incluido dentro de Alternativa, el volumen de relatos Una semana lluviosa y otros días (2000), así como las novelas Escaleras horizontales (2002), El color del viento (2003), La espalda (2005), El otro dolor (2006), Oyendo al silencio (2008) y Primera novela de verano (2012). Participa en la antología de relatos luso-canaria De la saudade a la magua (2009). Ha tenido varias páginas literarias, así como publicaciones en diversas revistas y antologías poéticas.

El edén de Salomé En la noche, con el simple gesto de la presencia, la brisa vestida de una materia inalcanzable, surcaste la cara delicada de la incrédula vida que nunca creyó en la vida, la estrella fugaz se dejó caer, le posaste la mano al verso, y leí lo que me diste, “El edén de Salomé”. ¿Estaba triste la noche? Posible. ¿Palpitaba? Sí. Como palpitan las medusas bajo el agua. Nació, apenas ha crecido, apenas crecerá, pero nació. Nació así, como nacen las cosas que nunca vivirán. Mejor hacer lo que no se puede hacer, borrar los recuerdos, dejar la página en blanco, cruzar la calle, comprobar las pulseras, los collares, los pañuelos de seda, la marea tierra adentro, la humedad, comprobar la páginas en blanco, esas humedades deshojando la tierra de la carne, de los olvidadizos sueños colgantes, la noche aquella que no existió, tan viva
 
<< subir |   | bajar >>