Ciclo: Cine y Género. (Re)pasar los estereotipos.
2011
  jueves
19
may
20:00h
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Proyección

Inauguración del Ciclo:
Cine y Género. (Re)pasar los estereotipos.

El cine ha definido muchos parámetros de conducta: la educación, la moda (las modas), la valoración “del otro”, la multiculturalidad, en definitiva, las relaciones humanas. La cuestión del tratamiento audiovisual de los géneros (masculino y femenino), así como los roles asignados y, muchas veces, un sexismo anticuado pero latente, son objeto de estudios de gran calado (entre ellos, tesis doctorales e investigaciones financiadas con fondos públicos). Con carácter mensual, la sección de Audiovisuales proyectará una película en la que queden representadas este tipo de cuestiones, tomando como base diferentes épocas y cinematografías.

Proyección de
Un tranvía llamado deseo

DIRECTOR: Elia Kazan. (1951), 122´. GÉNERO: Drama
TÍTULO ORIGINAL: A Streetcar Named Desire

Organiza: Sección de Audiovisuales


REPARTO: Vivien Leigh, Marlon Brando, Kim Hunter, Karl Malden, Rudy Bond, Nick Dennis, Peg Hillias, Richard Garrick, Ann Dere

GUIÓN: Tennessee Williams (Teatro: Tennessee Williams); MÚSICA: Alex North; FOTOGRAFÍA: Harry Stradling; PRODUCTORA: Warner Bros. Pictures

PREMIOS: 1951, 4 Oscars: Actriz (Leigh), actor sec. (Malden), actriz sec. (Hunter), direcc. artíst. B/N

SINOPSIS: Blanche, que pertenece a una rancia familia sureña arruinada, es una mujer madura y decadente que vive anclada en el pasado. Diversas circunstancias la obligan a ir a vivir a Nueva Orleáns con su hermana Stella y su cuñado Stanley, un hombre rudo y violento. Su actitud remilgada y arrogante esconde un escabroso pasado que la ha conducido al desequilibrio mental. Su inestable conducta provoca conflictos que alteran la vida de la joven pareja.

CRÍTICAS: Elia Kazan bucea en las relaciones de pareja, según la obra de Tennessee Williams, para mostrar -sin ningún tipo de anestesia- un tenso y apasionante ejercicio de sinsabores y verdades escupidas a la cara. Magistrales interpretaciones (de Leigh, Malden y Hunter) que se llevaron el Oscar mientras Brando (que se quedó sin la estatuilla: se lo dieron a Bogart por La reina de África) sudaba una camiseta que le encumbró en el olimpo de los mitos.