Tiempo de poesía
2011
   Jueves
 01
DIC
20:30h
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Poesía
Banca Cívica Con Vicente Gallego y Jesús Aguado

Organiza: Sección de Literatura

 

Vicente Gallego En este obsequio del espíritu al alma, disfruto un placer casi físico, como el que, haciendo el muerto, se deja mecer por el oleaje. Contemplo cómo corre la línea, el ribete de la ola, con soltura, sin mirar a dónde va; cómo crece la mancha hacia lo hondo, hacia el blanco desnudo de la página. Me rodean la cintura las palabras con hilos de luz negra, quieren danzar conmigo, que ahogue en ellas mis propósitos y respire por sus bocas. No da pena morir en este mar, en este beso profundo. Entonces caigo en el abismo, y buceo, me acuno, me hago lenguas de llama en la oceánica libertad de la escritura.

Jesús Aguado Para llegar a ser buen poeta antes hay que haber aprendido a fugarse de muchas prisiones: la del Sentido, la de la Historia, la del Cuerpo, la de la Sociedad, la del Yo, la de la Ideología. Llámese uno conde de Montecristo o Fanto Fantini (por no citar sino dos de los innumerables ejemplos que nos ofrece la literatura), encontrar modos de escapar, fallos en el sistema represivo de la Realidad, es la tarea por antonomasia del poeta. Para ello debe desarrollar técnicas aparentemente inútiles (o que lo serían para los ciudadanos y las circunstancias normales de la vida) como hacer ganzúas, escalas, túneles, estudiar los sonidos, el ritmo de las olas o los turnos de los guardianes, mantenerse sicológica y físicamente en forma en condiciones precarias, etc. Mucho esfuerzo y sufrimientos inenarrables para ganar la libertad, que es un espacio antes que un derecho que cada cual tiene que hacerse por su cuenta.